Solo el 3% del alumbrado público instalado en México es con tecnología LED

En el documento Alumbrado público, eficiencia energética y la ciudad inteligente: hacia el Proyecto Nacional 2.0, publicado en mayo de este año, la CONUEE hace una oportuna evaluación de este servicio tan necesario para ciudades y ciudadanos.
Las razones para evaluar el alumbrado público son muchas, van desde el ahorro de energía y de dinero hasta las increíbles posibilidades que se vislumbran con las famosas “ciudades inteligentes”, sin olvidar aspectos como la seguridad y el turismo. El texto que presenta la CONUEE hace un certero diagnóstico y da a conocer acciones que han dado resultados, así como las problemáticas en donde se confirma que aún hay mucho por hacer.

En este trabajo de la CONUE llama la atención un dato: solo el 3% del alumbrado público instalado en México cuenta con tecnología LED, un número muy bajo a pesar de que va en constante crecimiento. Hay que mencionar que el 70% de los proyectos recientes en donde interviene la CONUEE son con LEDs, la cual se presenta como una tecnología esencial si se quieren alcanzar las metas de eficiencia y calidad de los proyectos.

De acuerdo con la información recopilada, la tecnología más común que vemos en las calles y avenidas de nuestras ciudades y municipios es la de vapor de sodio de alta presión, con un 62%; le siguen los aditivos metálicos cerámicos con el 13%; aditivos metálicos de cuarzo 9%; fluorescente 4%; y el resto de lo que vemos en los postes del país se divide en otras tecnologías como vapor de mercurio, incandescente, luz mixta, fluorescente compacta y vapor de sodio en baja presión.

Pero para hacer las cosas bien hay que ir más allá de la substitución de luminarias obsoletas, es necesario que se hagan proyectos completos que involucren aspectos como las distancias y características de los postes, el cableado, los circuitos eléctricos, transformadores, así como instalaciones apegadas a las normas de seguridad eléctrica. En pocas palabras: es necesaria la creación de toda una infraestructura física y proyectos técnicos de iluminación realizados por expertos, así como buscar los mejores esquemas de financiamiento para que los municipios puedan entrar a esta dinámica. También hay otros factores de importancia como evitar en lo posible la contaminación lumínica hacia el cielo nocturno, y por supuesto la estética y el confort visual para peatones y automovilistas.

En México hay 2,457 Municipios y se calcula que existen 10 millones de sistemas de alumbrado público instalados. Según el documento de CONUEE el alumbrado público consume el equivalente al 2.25% del consumo de energía eléctrica nacional (en 2017 fue de 4,496 GWh), a precios que oscilan en un rango de 1.76 a 5.38 pesos por kilowatt hora (kWh), generando un gasto a los municipios de cerca de 15 mil millones de pesos que tienen que pagar a la Comisión Federal de Electricidad.

El Potencial de ahorro económico y energético es gigantesco, si consideramos los 10 millones de sistemas de alumbrado público en el país, el ahorro de energía probable llegaría a cerca de 2.5 millones de megawatts-hora anuales, lo cual equivale a un ahorro económico de cerca de 8.7 mil millones de pesos anuales.

Los LEDs se han convertido en el mayor referente de la iluminación en mucho tiempo, además ahora son uno de los nodos más importantes para que en el futuro veamos el surgimiento de los sistemas englobados en el concepto de “ciudad inteligente”.

Nos falta mucho, pero los retos ya están a la vista. La transformación de la infraestructura del alumbrado público tendrá que contemplar ahora diferentes tipos de sensores, dispositivos y software de comunicación para medir, vigilar y administrar el consumo de energía y desempeño lumínico, ademas de poder manejar grandes bases de datos.

Las posibilidades y los beneficios parecen ilimitados, los retos también muy grandes. Lo que es un hecho es que el alumbrado público ya nunca volverá a ser como lo conocíamos.

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